La velocidad mata
La velocidad mata Por David L. Wienecke, USGA Green Section El manejo de un putting-green es clave para ser un superintendente exitoso. El green se convierte en su tarjeta de presentación y en su currículum vitae. Pero el enfocarse solamente en la velocidad, puede matar al green y eventualmente, su trabajo. Para evitarlo, siga este procedimiento “step-by-step”, para desarrollar un adecuado programa de manejo de sus greens, que resulte en excelentes superficies de juego, sin raparlos hasta morir. VELOCIDAD DE LOS GREENS La velocidad y las lecturas con el “stimpmeter”, no tienen lugar en las discusiones del desempeño de un green. El “stimpmeter” nunca se hizo para ser usado como velocímetro, para comparar el desempeño de los greens en diferentes campos de golf, ni debe ser usado como tal. Los buenos greens son firmes, lisos y consistentes y esto, debe ser su primer objetivo. EVALUANDO PUTTING GREENS Valore cada uno de sus greens por tipo de césped, profundidad de raíces, sanidad general y percepción del golfista. Este proceso deberá incluir una evaluación del perfil del suelo de cada green, para comparar la construcción, acumulación de materia orgánica y su profundidad y consistencia de la superficie de putt. Décadas de investigación han demostrado que los greens con mejor desempeño, requieren de un mínimo de 12-pulgadas de profundidad de arena, con un adecuado mix de tamaños para los requerimientos de porosidad que el césped necesita y que permita, el intercambio gaseoso y de agua en las raíces. Estas recomendaciones de tamaño-textura están diseñadas para minimizar la compactación de la zona de raíces, con el paso del tiempo. Las recomendaciones para la construcción de greens de la USGA, provee dirección que está basada en los parámetros físicos que consistentemente, han producido buenos desempeños en los greens. El usar los servicios de la “Green Section Turf Advisory” de la USGA, es una excelente forma de conseguir un buen reporte de la condición de sus greens. Para mejores resultados, combine una visita de un consultor con los análisis de laboratorio de sus greens, de una institución confiable. Estos laboratorios se especializan en dar una evaluación precisa, del material en la zona de raíces de sus greens. EXPECTATIVAS DEL GOLFISTA Y SU HABILIDAD Hable con los golfistas, incluyendo los Profesionales en su campo, quienes juegan regularmente en su campo. Estas charlas son un buen recurso para saber cómo se están desempeñando sus greens, cómo estuvieron en el pasado, cómo les gustaría a los golfistas que estuvieran en el futuro, cuáles greens están mejor que otros y qué es lo que los golfistas usan para determinar el desempeño del green. La clave para el aprovechamiento de estas charlas, está en el desarrollo de una comunicación de dos vías, entre sus clientes (golfistas) y usted como superintendente, de manera de cumplir las expectativas del jugador. PLANEACIÓN DE TORNEOS Cuando los golfistas ven las extraordinarias condiciones de juego en un torneo por televisión, se preguntan siempre por qué en su campo no tienen esas mismas condiciones. Una buena analogía para comparar el juego en un torneo profesional con el juego regular en algún club, viene del futbol americano. Pocos esperarían que un jugador lesionado siga jugando en un partido de temporada regular, especialmente si ello implica un riesgo para el jugador. Pero si el juego es una final, como el Super Bowl, el jugador quizá elija que se le aplique un vendaje especial en la lesión, recibir una inyección con un analgésico y regresar al juego. Como el jugador lesionado, su campo de golf solo podrá tolerar condiciones de juego tipo torneo profesional, durante ocasiones especiales. Las condiciones de juego de torneo están reservadas para circunstancias especiales, por lo que no deberán excederse de dos o tres veces al año. El poner a su campo en estrés de torneo de forma permanente, lo hará más susceptible a muerte del césped con cualquier estrés adicional, que en condiciones normales se toleraría perfectamente. Los socios de un campo de Golf, que esperan condiciones de torneo durante todo el año, están condenando a su campo a tener daños en el césped de forma cotidiana. DESARROLLE SU PROGRAMA DE MANTENIMIENTO Una vez que haya juntado y analizado la información sobre su campo de golf y, conozca las expectativas para sus greens, usted está listo para desarrollar un programa de mantenimiento para ellos. Los greens se benefician de dos programas distintos, hechos para condiciones y necesidades específicas en su campo. El programa de mantenimiento regular, que resalta las acciones primarias que usted emplea la mayor parte del año. El programa de mantenimiento de torneo, el cual usted emplea para esas ocasiones especiales, con un máximo de una a tres veces al año, en que los golfistas pueden exigir tales condiciones. Para un programa de manejo efectivo, tome en cuenta estos factores: edad del green y su construcción; especie y variedad del césped; clima para su región (temperatura del suelo y del aire, precipitación, temporada de crecimiento, etc.); alturas de corte; frecuencia de cortes; diámetros en la aireación, profundidad y frecuencia; retapes con arena, cantidad y frecuencia; verticortes, profundidad y frecuencia; frecuencia del rolado; niveles de fertilidad; prácticas de irrigación y profundidad de raíces. La integración de estos factores, en un programa de mantenimiento personalizado, es otro de los servicios de la USGA Turf Advisory Service. El objetivo de su programa de Mantenimiento debe ser obtener lo mejor de sus greens, para su desempeño máximo. Use estos consejos, para enfocar su programa de manejo a producir greens sobresalientes. Siegue/Pode de forma adecuada Usted debe segar rutinariamente cada césped, en su óptimo fisiológico, tomando en consideración su variedad, factores climáticos locales y calidad de juego esperada. Sólo en condiciones de torneo, usted deberá cortar por debajo de este nivel óptimo. Por ejemplo, los greens de creeping bentgrass segados a ⅛ de pulgada, mostraron una reducción del 40 % de fotosintatos, comparados con los greens segados a 5/32 de pulgada. El pasto segado a menores alturas fue significativamente, menos vigoroso y no tan





